miércoles, 31 de julio de 2013

Un presidente, una avestruz

Nunca, en ningún caso, cerrar los ojos ante lo que está ocurriendo ha servido para nada; si ha de llegar algún golpe, llegará igualmente, con la única diferencia de que no lo veremos venir. Tampoco resulta útil esperar, sentado o en la cama, a que pase la tormenta, porque mientras uno permanece bajo techo también es posible ir haciendo cosas, no al aire libre, pero cosas al fin y al cabo. Sin embargo, esa parece ser la táctica más empleada por el que, a día de hoy, sigue siendo presidente del Gobierno. Cierto es que este método, el del avestruz que esconde la cabeza bajo tierra, sí le ha funcionado a Mariano en otras ocasiones. Supo esperar, y ahí está, en La Moncloa. Sin embargo, un presidente, da igual el gobierno o el país, debería transmitir empuje, determinación, en definitiva, una cierta iniciativa. ¿Qué transmitirá mañana Rajoy en el Senado? Hagan sus apuestas.

martes, 14 de mayo de 2013

Tic tac



Tic, tic, … tac. Aquel reloj no funcionaba como se suponía que debía hacerlo. Hacía años que había perdido una de sus manillas, la mayor, la que, para muchos, era la más importante y, sin embargo, seguía en marcha. Cierto es que tenía más cachivaches como aquel (y en mejor estado) pero, poco a poco, decidió no mirarlos. No le interesaban. Su achacoso despertador sólo era capaz de marcar los minutos y los segundos así que, en cierto modo, no existían las horas. Así podía ser la que a él le diese la gana.
Con el tiempo aprendió a disfrutar de su tiempo.
Hay quien dirá que aquel reloj estaba roto pero ¿y si eran los demás los que no funcionaban bien, los que iban demasiado rápido? ¿Cuántas personas podían decirse dueñas de un reloj que “regala” horas?

lunes, 25 de marzo de 2013

¿Qué se dice?

De pequeño, le enseñaron a dar las gracias: "¿Qué se dice?"; pero nadie se ocupó de los "te quiero", así que guardó silencio. 

martes, 13 de marzo de 2012

Su voz cuenta

Interesante conversación con Johana Carolina Arce, del Movimiento de Mujeres Trabajadoras y Desempleadas María Elena Cuadra (MEC). Una entrevista de Diego Cobo para Periodismo Humano

“El derecho más vulnerable es el de derechos sexuales y reproductivos de las mujeres”



domingo, 12 de febrero de 2012

Cupido, déjate de flechas

Un año más ya llegó, ya está aquí, se acerca San Valentín. ¿Quedaré fatal si digo que tanto "amor" me sube el azúcar hasta niveles imposibles? Quizá, cual político bocazas, debería matizar mis palabras: no es que me oponga al amor, al contrario; simplemente me resisto a creer que los ositos de peluche con enormes corazones que engalanan nuestros centros comerciales sean reflejo del amor. ¿por qué tengo que demostrarte que te quiero el día 14 y no también el 13 o el 5? Tengo la sensación de que cada año escribo lo mismo, y es posible que así sea... En fin, que viva el amor, pero el de verdad, el que no necesita corazoncitos de cartón.  ;)

domingo, 29 de enero de 2012

Una canción que me parece perfecta para una tarde de domingo: The Little Willies con "For the good times", magnífica Norah Jones. Lay your head upon my pillow, hold your warm and tender body close to mine... por los buenos tiempos.

http://www.youtube.com/watch?v=rEzwRB0pP1I

domingo, 8 de enero de 2012

Ciudadanos rebajados

Pequeños comercios y grandes superficies abrían ayer sus puertas a las nueve de la mañana –una hora antes de lo habitual si tomamos como referencia años anteriores-. Otros tantos lo harán también hoy domingo. Empresarios y profesionales confían en dejar atrás un periodo de escasas ventas y hacer su agosto en pleno mes de enero; los compradores, al acecho de una buena ganga (si es que realmente existen, porque si una cosa tengo clara es que con esto de los saldos nadie pierde dinero. Nunca ha dejado de ser cierto ese antiguo refrán que mantiene que “nadie da duros a cuatro pesetas”).
Lo inquietante del asunto es que llevamos en periodo de rebajas desde hace demasiado tiempo: rebajas de sueldo, de ayudas públicas, de derechos ciudadanos… en definitiva, de todo aquello que han dado en llamar conquistas sociales. Como consumidores, casi todos tenemos claro qué normativa han de cumplir los establecimientos y a qué garantías podemos acogernos; sin embargo ¿estamos dispuestos a defender garantías más importantes cuando los gobiernos europeos practican sus políticas de ajuste? Quizá si, como ciudadanos bien informados, visitásemos algún despacho con la misma intensidad con la que irrumpimos en esa tienda de ropa que tanto nos gusta no estaríamos donde estamos. Puesto que existen cauces establecidos para la queja, la sugerencia, la invitación y demás pataleos ¿Por qué no utilizarlos? Da pereza, lo sé… como todo, es cuestión de prioridades.